miércoles, 9 de noviembre de 2011

Adanero

Según Tejero Robledo el topónimo podría hacer referencia a un heredamiento o propiedad “de Adán”, nombre propio que no era desconocido en la zona en época bajomedieval. El vestigio más antiguo recuperado en la localidad es un jarrito visigodo de bronce importado cuyo uso debió estar relacionado con el culto en la entrega de ofrendas o en la práctica de abluciones purificadoras. La primera cita
Atardecer en Adanero
documental ha de esperar al 6 de julio de 1250, a la relación fiscal de Gil Torres, donde su parroquial encabeza el término de Pajares con un tributo de 40 morabetinos –cerca del doble de lo que pagaban Pajares (23) o Mamblas (24)-. De distinta importancia son las referencias sucesivas relacionadas con la localidad, tanto a finales de siglo (1291) donde por su notable población era considerada “aldea granada” frente a las “aldeas medianas”, como en el Becerro de Visitaciones (1303). También a la vista del nivel de tributos de la localidad se infiere que mantendría su pujanza durante el siglo XV, encuadrada dentro del sexmo de Santo Tomé perteneciente a la Tierra de Ávila. Probablemente en relación con este razonable vigor le fue concedido el título de Villa por Felipe IV en mayo de 1630, siendo sus familias titulares los Oquendo y los Núñez de Prado sucesivamente. En 1691 Carlos II nombró a Pedro Núñez de Prado primer conde de Adanero, título que fue legado a sus sucesivos descendientes, si bien la Villa volvió a ser libre y por tanto independiente del condado en virtud de Real Cédula emitida por Felipe V en septiembre de 1741. Su actual casco urbano dibuja aproximadamente la silueta de un triángulo,conservando en sus calles notables ejemplos de arquitectura popular en que han pervivido con gracia los arcos de medio punto, rebajados, escarzanos y carpaneles; los alfices, los aleros de ladrillos aplantillados, las cenefas con distintos motivos e incluso en algunos ejemplos policromías fingiendo elementos arquitectónicos.
Arquitectura popular.
En cuanto a los interiores sobresale la decoración de la casa emplazada en la calle Libertad,  nº 36 con su decoración de frescos en los techos con motivos vegetales y los arquillos apuntados que separan alcoba y sala principal. Especial relevancia en el caserío presentan el Ayuntamiento,  construido a comienzos del siglo pasado con su reloj de la casa Canseco aún funcionando, el palacio de los condes y el frontón de 1875 en los terrenos que pertenecieron a las bodegas del anterior. Últimamente se ha restaurado en el término municipal una torre de telégrafo óptico perteneciente a la línea Madrid-Irún inaugurada en 1846 y de las que sólo se conservan en torno a medio centenar en el país.
Exterior de Nuestra Señora de la Asunción.
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción
La parroquial de Nuestra Señora se encuentra en el centro de la localidad, compartiendo el espacio de la Plaza Mayor con el Ayuntamiento y un grupo de
viviendas de arquitectura popular que organizan frente a la cabecera un espacio a inferior altura de planta rectangular. Según distintos apuntes de los libros de fábrica, buena parte de la plaza estuvo ocupada por el primer cementerio hasta la
Nave de la iglesia y artesonado.
construcción del actual, extendiéndose incluso hacia el sur de la iglesia. Igual que en otros casos la imagen del edificio es fruto de distintas intervenciones, si bien aquí esto se eleva a la enésima potencia. Como indicara Gutiérrez Robledo, el complejo proceso constructivo se inicia a fi nales del siglo XII o comienzos del XIII con la construcción de un primer templo, que posteriormente experimentará una radical transformación en los siglos XVI y XVIII. Valga como resumen señalar que a lo largo de su historia ha contado sucesivamente con tres cabeceras distintas, dos cuerpos de naves, otros tantos pórticos y se han mudado los remates de sus dos torres.
Santa Ana, la Virgen y el Niño de ¿Bartolomé Esteban Murillo?



Del primer templo se conservan diversos restos de notable interés, que atestiguan la prestancia de un  edificio acorde con la referida pujanza de Adanero en época medieval. Según estos vestigios, estaría construido en ladrillo y tapial y constaría de cabecera semicircular, tres naves y torres al norte y poniente en disposición aproximada a las de San Martín de Arévalo y que en número sólo repite además San Miguel en la misma localidad. De la cabecera se ha conservado el profundo tramo
recto, adecuado al muro de la torre septentrional, donde se observa su articulación mediante pilares doblados que sostienen un fajón en organización similar a la de Santa María de Arévalo o San Cristóbal de Trabancos.

Escudo soportado por ángeles.
Cabecera  y cúpula de Nuestra Señora de la Asunción.




















Textos: Profesor Raimundo Moreno en "Memoria mudéjar en la Moraña"

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